Asimismo, cuando de quien se trata es de un clérigo, implica la ruptura con la orden o institución a que este pertenece.
Del mismo modo, apostasía puede designar el acto en el cual un religioso ha incurrido en el incumplimiento de sus obligaciones clericales. De allí que la apostasía, en estos términos, sea considerada un acto de vicio, de corrupción de la virtud de la piedad, y su consecuencia sea la salida irregular del religioso de la orden.
Por otro lado, apostasía es un término que también se ha venido usando, por extensión, en el campo de la política, para hacer referencia a aquella persona que rompe con sus convicciones doctrinarias.