Muchos le reconocen a J. P. Gabler, un alemán erudito de la biblia, el inicio del campo de la teología bíblica. Cuando él fue proclamado para una cátedra en 1787, le pidieron una clara distinción entre la teología dogmática (sistemática o doctrinal) y la teología bíblica. Para Gabler, la teología bíblica debía ser estrictamente un estudio histórico de lo que se creía y se enseñaba en los diferentes períodos de la historia bíblica, independientemente de los aspectos modernos confesionales, doctrinales, filosóficos o culturales. En general, los principios que Gabler apoyó fueron correctos, y además influenció en el desarrollo de la teología bíblica durante muchos años.
Sin embargo, cabe señalar que no hay tal cosa como un estudio de la biblia con total objetividad. Cada intérprete aporta ciertas conjeturas a la labor. Estos prejuicios tienen una considerable influencia en el proceso de interpretar las escrituras. Como resultado, el campo de la teología bíblica es confuso con cada opinión que se pueda imaginar y cada variación de lo que enseña la biblia. La teología bíblica es totalmente dependiente de la hermenéutica del teólogo. Los métodos que se usan en la interpretación de las escrituras, son sumamente importantes para la teología bíblica. La teología bíblica de alguien no puede ser mejor que los métodos que utiliza para interpretar la escritura.
Aquí hay una diferencia básica entre la teología sistemática y la teología bíblica: la teología sistemática pregunta: "¿Qué dice la biblia en términos generales acerca de los ángeles?", y luego analiza cada pasaje que se refiere a los seres angelicales, saca conclusiones y organiza toda la información en un conjunto de verdades llamado "angelología". El producto final desde Génesis hasta Apocalipsis, es la totalidad de la verdad revelada de Dios sobre ese tema.
La teología bíblica pregunta: "¿Cómo se desarrolló nuestro conocimiento de los ángeles a lo largo de la historia bíblica?", y luego comienza con la enseñanza del pentateuco acerca de los ángeles y rastrea la revelación progresiva de Dios de estos seres en toda la escritura. En el camino, el teólogo bíblico saca conclusiones acerca de cómo pudo haber cambiado el pensamiento de las personas acerca de los ángeles a medida que se revela más y más la verdad. Desde luego, la conclusión de este estudio es una comprensión de lo que la biblia tiene que decir acerca de los ángeles, pero también coloca ese conocimiento en el contexto de la "imagen global" de toda la revelación de Dios. La teología bíblica nos ayuda a ver la biblia como un todo unido, en lugar de verla como una colección de puntos doctrinales que no tiene ninguna relación.