Una joven cuenta cómo dejó de ser lesbiana, por la gracia de Dios

Después de pasar la adolescencia en relación con la gente del mismo sexo , una mujer de america cambió la vida después de la lectura de la Biblia y tener una vivencia con Dios.

A los 15 años, Emily Thomes besó a una chica por primera oportunidad. El caso empezó a alcanzar, y ella pasó a ser cuestionada por amigos: “Usted y ella están juntas?”

Frente la opción de esconderse o tomar una decisión, Emily escogió un sendero de mentiras y distorsión de la Biblia para justificar su nuevo estilo de vida, que contradecía lo que ella aprendió a lo largo de toda la vida.

“Si eres realmente cristiana, estarías a mi lado. De lo opuesto, usted era legalista y necesitaba comprobar quién verdaderamente era Dios”, ha dicho Emily a la plataforma Anchored North sobre su visión distorsionada en la época. “[Yo creía que] Dios, siendo amor, significaba que Dios era legal y se encontraba relajado con quien lo hallase legal”.

A lo largo de toda la adolescencia se relacionó con mujeres y asumió un deber público con una de ellas. Su vida seguía así hasta los 22 años, cuando Emily fue invitada a un estudio bíblico y fue hasta allí para confrontar a la gente con sus justificaciones.

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Mientras las mujeres compartían sus propios testimonios, empezó a sentirse molestado. “¿No podía parar de pensar: y si todo eso es verdad?”, Ha dicho ella.

Después de la reunión, Emily buscó en Google algunos versículos sobre homosexualidad y fue apuntada a un pasaje bíblico que la alcanzaría en el punto primordial. El texto era 1 Corintios 6:9-10.

No obstante, fue en el próximo versículo, 1 Corintios 6:11, que Dios súbitamente abrió sus ojos. Sorprendida por visto que había personas tan imprudentes como ella, pero Jesús aún las santificaba, Emily tuvo una revelación.

“Yo sabía que Dios podía llevarlo a cabo por mí también, y que yo necesitaba eso. Yo podría sostener mi pecado y negar a Dios, o podría dirigirme a Él“, subrayó.

“Toda la deuda que acumulé viviendo como yo vivía no tenía que ser mía, si yo pudiera confiar en él. Yo sabía lo que no debería llevar a cabo, porque se encontraba allí mismo, era blanco y negro. Yo había distorsionado las escrituras antes, yo las enfrenté. Y entonces, ese día, era como si mis ojos estuvieran verdaderamente libres. Me impresionó la felicidad que me mostró“, ha dicho Emily.

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